Avenida Caquetá con Panamericana Norte /Foto: Sentidos puestos
Por: Brenda De la Cruz
Lima es una de las ciudades
con mayor congestión vehicular. Esta problemática, que no tiene cuando acabar,
genera que los limeños esperen largas horas e inviertan más de lo promediado de
sus sueldos en vehículos de transporte público o privado para llegar a sus
destinos.
Nuestro equipo periodístico comprobó el
costo aproximado en el cual, los peruanos gastan para transportarse en las
horas punta. Un monto no mayor de los 230 soles de un sueldo mínimo en donde los
limeños pierden mensualmente para asistir a sus centros laborales o estudios entre
las 8 de la mañana y las 6 de la tarde.
Asimismo, este medio de
comunicación constató que los pasajeros en la ruta desde Puente Piedra hasta
Zarumilla en horas de la mañana emplean entre 3.50 soles en transporte público
y 25 soles en taxi a diario solo para trasportarse a sus respectivos lugares. Mientras
que, desde Caquetá hasta Puente Nuevo varían entre los 2 soles a 15 soles en
horas donde habitan mayor obstrucción vehicular.
Por otro lado, el excesivo
aumento de vehículos es otro de los factores para la saturación de la ciudad. Según
el Reporte de Ventas e Inmatriculación de la Asociación Automotriz del Perú (AAP)
señala que, en diciembre del 2017, 36 mil 587 vehículos entre livianos, menores
y pesados fueron inscritos por primera vez para transitar en las vías de la
ciudad.
Al respecto, Lino de la
Barrera, experto en temas de transporte indicó que el crecimiento económico ha
motivado a tener mayor congestión, así como el pésimo comportamiento en la
conducción y desarrollo de la ciudad e imprudencia de chóferes y peatones, es
lo que empeora la situación actual de Lima.
Sin embargo, las obras sin
concluir, el mal funcionamiento de semáforos y pistas en pésimo estado también
influyen en el tránsito vehicular. De la
Barrera afirmó “debe trabajar de forma paulatina y recuperar la convivencia en el país…
es un pensamiento de ciudad, solo así mejorará la calidad de las personas”.
Finalmente, Sentidos puestos constató que
la venta informal de vehículos, el mal estacionamiento de estos y los
comerciantes ambulantes que invaden las pistas en las calles del centro de Lima
son también grandes causantes de este mal que no tiene cura. Esto no es todo.
La congestión vehicular también produce estrés, provocando que los limeños padezcan
de enfermedades graves a largo plazo.
